La bitácora de cada decisión de diseño: los problemas que no sabíamos resolver, los usuarios que nos mostraron dónde estábamos equivocados, y cómo el proceso convirtió herramientas financieras complejas en algo que la gente realmente usa.
Ver los expedientesEn Cooper Labs cada herramienta nace de una frustración real. Diseñamos para las personas que nunca van a estudiar finanzas, pero que igual necesitan tomar decisiones financieras todos los días.
Teníamos 7 calculadoras excelentes pero aisladas. El usuario tenía que conectarlas mentalmente. El reto fue construir un centro de mando que mostrara el estado financiero completo sin abrumar.
El 90% de los usuarios con hipoteca no sabe que pagar quincenalmente les ahorra años. La información existe, enterrada en jerga bancaria. El trabajo fue hacerla visible.
Avalancha vs. bola de nieve es un conflicto emocional antes que matemático. Tuvimos que diseñar para dos tipos de usuario que conviven en la misma persona: el que quiere optimizar y el que necesita motivación.
FIRE fue desarrollado para economías anglosajonas. Adaptarlo a la realidad mexicana —inflación, AFORE, tipo de cambio, ingresos variables— requirió repensar cada variable del modelo desde cero.
"Me interesa construir herramientas que cambien la relación de las personas con su dinero."
Cooper Labs nació de una pregunta que nadie parecía estar respondiendo: ¿por qué las herramientas financieras están diseñadas para gente que ya sabe de finanzas? Los bancos y las fintech construyen para usuarios que ya entienden el sistema. Nosotros construimos para el resto.
Cada herramienta pasó por un proceso real: conversaciones con usuarios frustrados, bocetos que no funcionaron, pruebas donde vimos exactamente dónde la gente se perdía, y múltiples iteraciones hasta que algo hizo clic. Estos estudios de caso documentan ese proceso completo.